Sueli Claret
MENOS ES MÁS
En estos tiempos tan confusos en los que el marketing crea necesidades que no tenemos, nos hace consumir para impresionar a quienes no nos importan y vivir una vida tan artificial en la que lo que importa son las apariencias, los “likes”, y lo que dicen de nosotros las redes sociales, que muchas veces son más bien antisociales. La simplicidad y el no consumismo son caminos poderosos hacia una vida más tranquila, significativa y alineada con nuestros valores reales.
Durante mis treinta años de trabajo en un gran banco veía cómo las personas, a comienzos de cada año, estaban muy endeudadas y algunas con serias dificultades para pagar las cuentas obligatorias de todo inicio de año. Aprendí desde el comienzo de la carrera la relación directa entre saber administrar las finanzas personales y vivir en paz y con tranquilidad.
Si queremos tener una vida tranquila y llena de paz, necesitamos comprender y vivir de acuerdo con el principio de que «menos es más». Más que seguir una lista de reglas, se necesita un cambio de mentalidad.
Aquí hay algunas ideas prácticas, en diferentes ámbitos, para cultivar esto:
CAMBIO DE MENTALIDAD
1. La regla básica es: Pregúntate ¿Por qué? ¿Realmente necesito esto?: Antes de cualquier compra o nuevo compromiso, pregúntate: "¿Esto realmente va a aportar valor a mi vida?" "¿Estoy comprando por necesidad, aburrimiento o influencia externa?"
2. Valora las experiencias, no las cosas: Invierte en recuerdos (un paseo por la naturaleza, una cena casera con amigos, aprender una habilidad nueva) en lugar de objetos.
3. Redefina el "éxito": Desvincula el éxito y la felicidad de la posesión de bienes. Asócialos a tener tiempo, salud, relaciones profundas y paz interior.
4. Acepta la "suficiencia": Tienes lo suficiente. Tal vez incluso ya tengas más de lo que necesitas. El objetivo no es la privación, sino la satisfacción con lo que ya se posee. Más feliz no es quien más tiene, sino quien menos necesita.
PRÁCTICAS DE CONSUMO CONSCIENTE
5. Desafíate a no comprar por un período: Pregúntate: “¿realmente necesito esto ahora?”: Prueba un mes sin compras no esenciales (ropa, electrónicos, decoración). Descubrirás que sobrevives muy bien. Como decía una amiga muy querida que regresó al Plano Espiritual el año pasado, “si solo tenemos un par de pies, ¿para qué necesitamos tantos pares de zapatos?”
6. Adopta la regla del "Uno entra, uno sale": Para artículos como ropa y libros, al traer un artículo nuevo a casa, dona uno similar.
7. Prefiere la calidad a la cantidad: Un artículo duradero y bien hecho, aunque sea más caro, vale más que varios baratos que se rompen rápido.
8. Compra de segunda mano: Explora tiendas de segunda mano, ferias de intercambio y plataformas de usados si realmente lo necesitas. No cedas a la tentación de las “Liquidaciones / Promociones” .Ahorras, das nueva vida a los objetos y no alimentas la producción nueva innecesaria. La Madre Tierra lo agradece.
9. Repara en lugar de sustituir: Aplica para ropa, electrodomésticos, muebles. Es un acto revolucionario contra la cultura de lo desechable.
10. Date de baja de newsletters de promociones: La tentación llega menos a tu inbox.
SIMPLIFIQUE SU AMBIENTE Y SU RUTINA
11. Desapégate con regularidad: Reserva un tiempo para ordenar tus armarios y donar lo que ya no usas. Un ambiente más despejado calma la mente.
12. Simplifica tu alimentación: Cocina más en casa, prefiere ingredientes naturales, reduce los alimentos ultraprocesados y los envases innecesarios.
13. Simplifica tu guardarropa: Crea un "armario cápsula" con prendas versátiles que se combinan entre sí. Menos decisiones para mañana, menos estrés.
14. Minimalismo Digital: Limpia tus redes sociales, sigue solo lo que verdaderamente aporta, organiza tus archivos digitales, silencia notificaciones inútiles.
15. Diga "no" más veces: No a compromisos sociales que solo desgastan, no a nuevas responsabilidades que roban su tiempo. Proteja su espacio y su paz.
CULTIVANDO UNA VIDA MÁS SIMPLE
16. Aprovecha lo que es gratuito: Bibliotecas, parques, senderos, eventos comunitarios, el placer de una buena conversación con los vecinos, con los amigos.
17. Cultiva una huerta aunque sea pequeña: Tener una maceta con hierbas es conectarse con el ciclo de la naturaleza y valorar los alimentos.
18. Practica la gratitud: Enfocarte en lo que ya tienes disminuye drásticamente el deseo por lo que no tienes.
19. *Desacelere y practique la atención plena*:
Camine más a pie, coma prestando atención al sabor de los alimentos, desconéctese para conectarse consigo mismo. La prisa nos hace consumir por impulso.
20. Comparta y pida prestado: En lugar de comprar un taladro para usarlo una sola vez, pídaselo prestado al vecino. Fomente una red de intercambio.
Recuerde: El objetivo no es la perfección, sino el progreso. Es un proceso de aprendizaje y autoconocimiento. Comience con uno o dos cambios que resuenen con usted y observe cómo su vida se vuelve más ligera.
“La verdadera riqueza de una vida simple no está en lo que usted posee, sino en aquello de lo que puede prescindir, y cada día comprobará que menos es más.”
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